Y te fuiste.
De nuevo.
Y te moriste.
Otra vez.
Y me rompiste
Y te quise
Y te lloré
Y te amo.
Y te fuiste y no vas a volver.
Jamás.
J A M Á S.
Y mira lo que te escribo por puta,
mentirosa y traicionera.
Por follarme como nadie y apartarme de tu vida,
por drogarme contigo
y arrancarme la dosis.
Por cortarme el brazo,
el pie,
la polla,
el ombligo.
Por desencajar de mis caderas tu pelvis,
de tus dedos mi lengua.
De tu cuello mis dientes.
Y encima me pides respeto y que
que no te recuerde lo hermoso pasado,
que te deje olvidar
y que te olvide.
Y no puedo.
Y no quiero.
Y disfruto torturándome,
pensando en quien te folla y te abraza,
en tu cobardía sublime
en tu forma de esconderte de mi a los pocos días.
Te desprecio y te odio.
Pero como te quiero mi niña,
si tu supieras,
si tu supieras llorar,
cuánto me suplicarías.
No vuelvas nunca.
Déjame solo
el recuerdo de tu pecho,
el dolor de mi frente,
el sudor de mi pelo,
el calor de tus mejillas
y mis dedos en tu interior.
Que mala eres,
dueña de tu vida.
Dueña de mi vida por unos meses y hasta cuando?
Dueña de tus botas y de tus medias,
De tus tangas y tus tacones,
De tu coño rasurado,
perfecto,
para mi.
Max.